domingo, 8 de agosto de 2010

Merecidas vacaciones

Llega agosto y para muchos eso es sinónimo de vacaciones. Para mí también. Voy a estar en Comillas (Cantabria) hasta el sábado, así que hasta el domingo no volveré por estos mundos del 2.0 (blog, twitter y demás). Pero mi disco duro se viene conmigo, así que a la vuelta tendré series que comentar. Se vienen conmigo las dos primeras temporadas de Anatomía de Grey, la primera temporada de Mad Men (recién empezada, con sólo un capítulo pero joder, hay que ver qué pintaza tiene), la segunda y la tercera temporada de Bones (voy por la última parte de la segunda ya), los 3 primeros capítulos la miniserie The Pillars of the Earth (que espero ver con mi madre, gran fan del libro como yo) y los primeros capítulos de Los Soprano. En cuanto a anime, mis opciones son más reducidas (ya que la mayoría de las teles sólo leen el formato .avi y yo tengo casi todo el anime en .mp4), pero me llevo Death Note, Soul Eater y Angel Beats!

Parece que voy a estar aislada meses con tantas series... pero nop, sólo me voy una semanita, es que me gusta tener variedad xD.
Nos leemos a la vuelta, y portaos mal que es más divertido.

martes, 3 de agosto de 2010

Un clásico: Conan, el bárbaro


Sí, he visto Conan, el bárbaro. Y no, no estoy de coña. No es una de las pelis que tenía previsto ver, pero tengo que admitir que me lo pasé bien. Y hasta me gustó. Sin duda tuvo mucho que ver la compañía (inmejorable), porque fue precisamente gracias a Jotha eso de ver la película y, sobre todo, eso de reírme tantísimo.


Pero quitando las risas acerca de las costumbres higiénicas de los bárbaros como Conan, de las pinturas de camuflaje la verdad es que me sorprendió mucho la película, y me gustó. Me gustó la historia, es de esas que me llegan (venganza, valor, con historia de amor de esas ñoñas y todo). Los efectos especiales son muy... muy ochenteros, pero a ver, hablando de una película del 82 pues como que poco más nos podíamos esperar.

Me siguen dando cosa los músculos del señor Schwarzenegger, aunque estuviera más jovencito que ahora, y sigo teniendo que copiar y pegar su apellido porque soy incapaz de retener todas esas consonantes tan alemanas y juntas. Y eso, resumiendo, creo que merece la pena darle una oportunidad siendo conscientes de que no aspira a ser más que lo que es, una película de acción ochentera en la que el prota musculoso se luce repartiendo leña. Pero tiene sus carcajadas aseguradas.

Reencuentro rojo

Ayer me reencontré con Patrick Jane & company. El motivo: que tenía todavía pendientes de ver los 6 últimos capítulos de la segunda temporada, y dado que yo los veo doblados y tampoco me importa esperar a pegarme un maratón, pues esperé. Y entre espera y espera ya sabéis lo que pasó (la mil veces mencionada muerte de mi disco duro externo).

El caso es que ayer volví de nuevo a la Brigada Criminal con dos capítulos, ya no me queda nada para darle fin a la segunda temporada y esperara a la tercera. El Mentalista siempre ha sido una de mis series favoritas (de hecho es la primera de la que hablé en este blog), pero estos dos capítulos la he encontrado un poquito más floja. Sin embargo, Patrick sigue siendo el que era: irreverente, embaucador, un liante puro y duro con una sonrisa y carita de niño bueno. Me sigue gustando El Mentalista, aunque hecho de menos a John el Rojo. Esa faceta de Patrick cada vez que él vuelve a aparecer en su vida es de lo mejorcito de la serie, y quizá sea lo que le esté faltando a esta temporada con respecto a la primera. Veremos a ver qué me depara esta season finale, y cómo se presenta la tercera. Pero de momento, sigue conmigo. Of course.



viernes, 30 de julio de 2010

De serie en serie con David Martín, de Area86

Bueno, pues como ya anticipaba por Twitter, hoy estrenamos sección: "De serie en serie". En esta nueva sección (que intentaré traer con cierta periodicidad, pero no prometo nada) un invitado (blogger o no, aunque preferiblemente blogger) hablará de su serie favorita, la última serie que ha visto, la que recuerda con más cariño de su infancia... En definitiva, de cualquier cosa relacionada con las series.

Para dar el pistoletazo de salida he querido contar con David Martín, blogger de Area86, corrector del fansub RKB, twitter, vecino, y mi onii-chan. Tiene un gran gusto por el anime, además de ser una gran persona, y escribe genial. Os invito a echar un vistazo a su blog, y a leerle en lo que nos aporta aquí. Yo ya me callo, y le dejo hablar a él.


Antes de ponerme a escribir lo que me ocupa en esta sección me gustaría dar las gracias a Ishtar, la propietaria de este magnífico proyecto, por darme la oportunidad de que sus lectores me conozcan, y que a su vez los míos se interesen por ella. Esto responde al verdadero espíritu de llevar un blog, que es compartir experiencias, conocimientos o noticias, a nuestra vista relevantes para el público de los temas que tratamos. Vamos allá.

Tomoe – Rurouni Kenshin

Quien me conozca sabe perfectamente qué es lo que más me gusta a la hora de ponerme delante de la pantalla y enchufar cualquier reproductor multimedia. Y es que, sin ninguna duda la serie que más me ha marcado y más me gusta (concretamente sus OVA) es Rurouni Kenshin: una pequeña mirada a las últimas bocanadas del Japón feudal.

Poco se sabe aquí en tierra occidental sobre la historia oriental, pero algo que si llega son esos dibujos con unas características inconfundibles y que nos hacen mirar hacia la tierra del Sol naciente, Japón.

Era pequeño cuando conocí esta serie, podría tener perfectamente 10 años y no fue hasta los 15 ó 16 años cuando decidí pegarme a ella del todo tras ver una de las películas que Selecta Visión distribuyó por España. Fue entonces cuando descubrí lo maravilloso de la serie y el fin de la negra guerra civil japonesa. En esta antigua y mítica serie, tenemos como protagonista absoluto a Himura Kenshin que será conocido como Hitokiri Battousai, título que se otorga al más temido asesino de los clanes rebeldes (personaje que existió en la realidad y en quien se inspiró Nobihuro Watsuki, su creador).

En el camino a la paz y la restauración Meiji, Kenshin, nombre que le otorgó su maestro cuando le rescató de un ataque de unos bandidos (en realidad se llama Shinta), se verá obligado a formar parte de un clan rebelde liderado por Kogoro Katsura con el que colaborará en multitud de guerras y asesinatos.

Kenshin y Kaoru

No sólo probaremos el amargo sabor de las guerras, sino que en el transcurso de la historia veremos a Kenshin enamorarse de dos mujeres (primero Yukishiro Tomoe y posteriormente Kamiya Kaoru) que saben ver el corazón que hay tras la coraza de asesino.

Una historia de muchos contrastes, puntos de vista y marcos contextuales que nos hacen conocer un poco más sobre la historia japonesa. Por ello y muchas razones, no veo a Rurouni Kenshin sólo como un anime, sino como mi retrato favorito de la peor situación a la que los seres humanos pueden encontrarse... la autodestrucción.

Espero que esto os hable un poco más de mí y sobre todo de ese país tan lejano del que pocas cosas sabemos. Mi más sincero agradecimiento a aquellos que se hayan molestado en leer entero el artículo y por supuesto a la que lleva este sitio, Ishtar.

Supongo que habrá quedado claro por qué ésta es mi serie preferida, si no ha sido así ya sabéis, es hora de ver algo nuevo.

¡Nos leemos!

martes, 27 de julio de 2010

Mi regreso al Seattle Grace

Sí, es un hecho. He vuelto a caer de nuevo en el Seattle Grace, y ya he perdido la cuenta de las veces que he recaído con Anatomía de Grey. En su momento la empecé porque me quedaba enganchada a los capítulos que echaban en Cuatro y quería conocer la serie desde el principio. Fue uno de mis mejores maratones, cuatro temporadas en un mes. Luego la dejé de lado, por exámenes primero y por pereza después (me pasó exactamente lo mismo con Mujeres Desesperadas, que es otra de las que tengo que retomar). Y hace unos días volví a sentir esa necesidad de engancharme de nuevo.

Soy consciente de lo ñoña que es la serie. Del pedazo de drama en que se va convirtiendo, cada capítulo más todavía. De que no es una de esas series con gran calidad, es más bien un producto para entretenerse... y en mi caso para llorar. Soy una sensiblera del copón, lloro muchísimo y con series como Anatomía de Grey más todavía. Es todo un culebrón seguir las vidas de los internos del Seattle Grace, sus amores y desamores entre ellos, las reflexiones de Meredith...

Esta vez quiero volver a empaparme de todo este drama. Por eso he vuelto a empezar desde el piloto. Estoy notando mucho más los fallos y las limitaciones de la serie que cuando la ví por primera vez, pero también la estoy disfrutando más. Desventajas y ventajas de los revisionados, y tal. El caso es que tengo que reconocerlo: pese a todo, Anatomía de Grey sigue siendo una de mis series preferidas.

lunes, 26 de julio de 2010

A ritmo de K-On

Bueno, tenía pendiente esta entrada sobre K-On desde hace ya tiempo, así que este es un buen momento para ponerme con ella. Al igual que con Hakuouki, llegué a ella por RKB. Como tenía que traducir la segunda temporada de este anime me ví la primera, por eso de hacer las cosas bien y demás. Si bien lo primero que tengo que decir es que no es una de mis series favoritas, ni la que más espero cada semana, es muy entretenida. En la mayoría de los capítulos (tanto los 13 de la primera temporada como en los 16 que llevamos de la segunda) consigue su propósito, que es hacernos reír en alguna ocasión y sonreír en más de una.

Para mí, la serie es Yui. No le quito el mérito a las demás chicas del Club de Música Ligera, ni a su profesora Sawa-chan, pero si la serie es entretenida y te hace reír es por Yui, tan naïf, tan ingenua, tan kawaii. Por eso se notan mucho los capítulos en los que ella aparece menos. A mí, personalmente, esos capítulos se me hacen más largos si Yui no toma el control de la pantalla. Con sus tonterías, sus torpezas y su intento durante dos temporadas de aprender a tocar decentemente la guitarra es de esos personajes a los que llegas a coger cierto cariño. Supongo que en parte es instinto protector (es lo que le pasa a Ui, su hermana pequeña, que siempre la está cuidando).

Así que si bien no es uno de los animes que más me ha gustado (soy mucho más de animes como Hakuouki, que he nombrado hasta la saciedad ya o la reciente Highschool of the Death, que no sólo no me está defraudando para nada sino que está consiguiendo engancharme cada semana, y de la que ya hablaré de nuevo más adelante) sus casi 25 minutos semanales entretienen. Es una bonita desconexión, aunque seguramente no la vería si no tuviera que traducirla.

miércoles, 21 de julio de 2010

Retomando mi vida seriéfila

Con disco duro de nuevo (esta vez multimedia, de 1.5tb), sin trabajo y por consiguiente con mucho más tiempo libre puedo volver a retomar mi vida seriéfila en condiciones.

Como ya mencioné en la entrada anterior, he acabado de ver la segunda temporada de Sons of Anarchy, y ya voy al día. Supongo que no hace falta decir las ganas con las que espero ese 7 de septiembre en el que llegará la tercera temporada.

También he acabado la primera temporada de Bones, esa serie que recuperé sin muchas expectativas y que ha acabado por convertirse en una de mis imprescindibles. Es entretenida y cada vez bucea más en sus personajes. Esa season finale que cayó como una bomba sobre el pasado de Brennan fue sencillamente genial, y en nada voy a empezar la segunda temporada (mi intención es ponerme al día antes de que empiece a emitirse de nuevo en España ya que la sigo doblada).

Tengo intención de recuperar mi pequeño placer culpable de este verano, Glee. Aunque si bien es verdad que las tramas de la serie me resbalan bastante me encantan esos números musicales, así que la readmitiré de nuevo en mi vida seriéfila.

No me olvido de otra serie que tengo pendiente de recuperar para ver sus últimos capítulos de la segunda temporada, El Mentalista. La tengo muy presente en la lista de pendientes.

Y poco más. En cuanto a anime he vuelto a empezar Angel Beats!, que dejé aparcada en el capítulo 3 cuando empecé los exámenes, y mi intención es volver a revisionar Hakuouki para hacer ese post conjunto con David del que ya hablé anteriormente. También estoy siguiendo a los zombies de Highschool of the Death de los que ya hablé en su momento, y de los que volveré a hablar según vaya avanzando la temporada.

Poquito a poquito tengo que ir tachando todas esas grandes asignaturas pendientes que me esperan. A ver de lo que da de sí este verano.