Un cóctel un poco raro, ¿verdad? Todo esto hay en las cuatro series de las que trata esta entrada: Modern Family, Dexter, Los Soprano y Mujeres Desesperadas.
Empecemos por las familias recién llegada a mi pantalla: Modern Family. Después de un pequeño maratón para ponerme al día puedo decir que ya he visto la primera temporada y los dos capítulos de la segunda que se han emitido. Y aunque me ha dejado la sensación de que la segunda mitad de la primera temporada es algo más floja, sigue siendo grande. No tiene esas genialidades que le veía al principio pero me sigue haciendo reír, y es justo lo que le pido. Ahora que ya estoy al día me va a costar un poco no tener un capítulo para ver siempre que necesite reírme, pero espero que Community (que voy a empezar en breve) llene su hueco de los maratones. A ver qué tal.
Y ahora, Dexter. Ay, qué enorme es esta serie. No voy a decir mucho más de lo que dije en la entrada en la que hablaba de su piloto, pero cada capítulo es una maravilla de 40 minutos. Hasta los créditos son increíbles y enamoran, joder. Despacito, sin maratones, disfrutandola, regalandome capítulos geniales (como Mad Men).
Otra familia, Los Soprano. Me duele, pero no puedo más con ella. Voy a la mitad de su primera temporada y no discuto que sea una gran serie, entiendo que sea una serie de culto, pero no es para mí. Los capítulos se me hacen eternos y ni el reparto excepcional que tiene consigue engancharme. Así que de momento la abandono, si más adelante me apetece puede que la retome, pero de momento voy a dejar espacio a otras series.
Y el revisionado, como no podía ser de otra manera, es el de Mujeres Desesperadas. Como me pasa con Anatomía de Grey, la dejé hace ya tiempo por problemas de tiempo y demás, pero como ando con muchas ganas de reengancharme a las dos he empezado un revisionado a mi ritmo. Ambas las veo dobladas (cosas de la costumbre de cuando las veía, además, son de cuando todavía había un buen doblaje, no como ahora que cada vez es peor...), así que no tengo prisa por ponerme al día.
Empecemos por las familias recién llegada a mi pantalla: Modern Family. Después de un pequeño maratón para ponerme al día puedo decir que ya he visto la primera temporada y los dos capítulos de la segunda que se han emitido. Y aunque me ha dejado la sensación de que la segunda mitad de la primera temporada es algo más floja, sigue siendo grande. No tiene esas genialidades que le veía al principio pero me sigue haciendo reír, y es justo lo que le pido. Ahora que ya estoy al día me va a costar un poco no tener un capítulo para ver siempre que necesite reírme, pero espero que Community (que voy a empezar en breve) llene su hueco de los maratones. A ver qué tal.
Y ahora, Dexter. Ay, qué enorme es esta serie. No voy a decir mucho más de lo que dije en la entrada en la que hablaba de su piloto, pero cada capítulo es una maravilla de 40 minutos. Hasta los créditos son increíbles y enamoran, joder. Despacito, sin maratones, disfrutandola, regalandome capítulos geniales (como Mad Men).
Otra familia, Los Soprano. Me duele, pero no puedo más con ella. Voy a la mitad de su primera temporada y no discuto que sea una gran serie, entiendo que sea una serie de culto, pero no es para mí. Los capítulos se me hacen eternos y ni el reparto excepcional que tiene consigue engancharme. Así que de momento la abandono, si más adelante me apetece puede que la retome, pero de momento voy a dejar espacio a otras series.
Y el revisionado, como no podía ser de otra manera, es el de Mujeres Desesperadas. Como me pasa con Anatomía de Grey, la dejé hace ya tiempo por problemas de tiempo y demás, pero como ando con muchas ganas de reengancharme a las dos he empezado un revisionado a mi ritmo. Ambas las veo dobladas (cosas de la costumbre de cuando las veía, además, son de cuando todavía había un buen doblaje, no como ahora que cada vez es peor...), así que no tengo prisa por ponerme al día.