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miércoles, 11 de diciembre de 2013

Especial fin de año (I): 12 meses, 12 series 2013

Se acaba el 2013 y tal y como hice en 2011 y 2010 este año vuelvo a traer tres especiales de fin de año y el primero no podía ser otro que las 12 series que más han marcado mi 2013. El único orden que he seguido es el orden en el que cada serie ha ido acudiendo a mi mente. Me faltan unas cuantas y quizá no sean las mejores series del mundo ni estén en la mayoría de las listas del año, pero son las que a mí me han distraído, me han emocionado, me han entretenido y me han hecho disfrutar. Y al fin y al cabo eso es lo que cuenta.


1. El Mentalista: la abandoné hace mucho a mitad de su tercera temporada porque me saturó y me aburrí, y la verdad es que no pensé que la volvería a retomar y mucho menos que la cogería con tantas ganas, entrando en mi top del año. Me encanta haberme vuelto a reconciliar con Jane, Lisbon, Red John y el resto de personajes.


2. Castle: disfruto mucho de la relación entre Castle y Beckett, desde la primera temporada hasta ahora, de los secundarios, de los casos, pero sobre todo como digo disfruto de la pareja protagonista. El escritor y la detective me hacen pasar muy buenos ratos y la verdad es que me hacen sufrir un poquito al ir al día y tener sólo un capítulo por semana, aunque eso siempre es buen síntoma, ¿verdad?


3. AHS Asylum: la primera temporada de American Horror Story me enamoró, aunque tengo que reconocer que tenía mis dudas sobre si al cambiar totalmente la historia y los personajes en la segunda temporada estarían a la altura de mis enormes expectativas. Pues bien, no sólo estuvieron a la altura de ellas sino que las superaron. Todos los personajes tenian algo que hizo que al final de la temporada estuviese encantada así que aunque sólo se emitieran los cuatro últimos capítulos de la temporada durante el año 2013, la retorcida mente de Ryan Murphy y sus retorcidos personajes se han ganado un hueco por derecho propio en esta lista.


4. Pesadilla en la Cocina / Top Chef España : he decidido meter juntos el reality y el programa de Alberto Chicote porque no he sido capaz de decidirme por uno sólo. Al principio le tenía bastante manía a Pesadilla en la cocina, pero le dí una oportunidad un poquito a regañadientes (gracias Jotha por descubrírmelo) y al final acabé enganchadísima. Ambos me entretienen muchísimo y me gusta Alberto Chicote en ambos.


5. Modern Family: un año más esta amplia y peculiar familia se cuela en mi top de series del año. Puede que ya no cause el mismo impacto que al principio pero a mí me siguen funcionando y garantizándome un rato semanal de diversión, risas y desconexión. Justo lo que le pido, ni más ni menos.


6. Secret Diary of a Call Girl: aunque todavía no la he terminado la historia de Hannah/Belle me ha gustado desde el principio. Billie Piper me convence totalmente y me ha enganchado sin darme cuenta a una historia que hace que quieras saber más y más. Me gusta mucho cómo se trata el sexo en esta serie, de forma tan principal y encajando perfectamente con la historia, sin abusar de él y haciendo que sea justo lo que la serie necesita.


7. Elementary:  el Sherlock americano, con una doctora Watson como acompañante, que ha sabido conquistarme a pesar de mis reticencias iniciales. La primera temporada supo cómo engancharme desde el principio (bueno, reconozco que tuve que darle una segunda oportunidad un poco avanzada la temporada porque el piloto la primera vez que lo ví me aburrió un poco, cosas que pasan a veces con los pilotos, ya sabéis). Creo que se nota bastante que me gustan los procedimentales, qué le vamos a hacer.


8. Rizzoli and Isles: ¿alguien dijo más procedimentales? Es que son lo mío. Jane Rizzoli y Maura Isles, su dinámica, sus problemas familiares y sentimentales... no puedo evitarlo, desde que devoré la primera temporada se han convertido en imprescindibles para mí. Es una serie de la que disfruto cada capítulo, cada personaje, cada trama secundaria.


9. Body of Proof: mi último homenaje a Dana Delany y a su Megan Hunt. He disfrutado muchísimo sus tres temporadas y me quedé con las ganas de una cuarta, para qué negarlo, aunque la verdad es que el cierre de la tercera temporada y de la serie es muy bueno y no deja ningún cabo suelto. Pero Megan y su equipo se hacían querer y era una de las series que más me entretenía.


10. Broadchurch: miniserie inglesa que creó mucho hype, entre otras cosas porque uno de sus protagonistas era David Tennant (Doctor Who). El asesinato de un chico en un tranquilo pueblo de la costa y la aparición de un polémico detective de fuera (que no podía ser otro que Tennant) para resolver el caso enganchan y aunque sé de gente que ya había acertado con la identidad del asesino a mí me pilló totalmente de sorpresa. Estuve toda la serie mordiéndome las uñas y el capítulo final me dejó totalmente impactada. Espero con muchas ganas su segunda temporada y hasta me estoy planteando ver su remake americano (aunque eso no sé hasta qué punto será un error, ya lo vereremos).


11. The Voice: de The Voice poco puedo decir que no haya dicho ya por twitter o en mis check-ins en GetGlue. La descubrí en la tercera edición y soy una gran fan de la versión americana. Esta quinta temporada era la que más talento vocal tenía, aunque al no tener uno o dos favoritos super claros desde el principio como en las ediciones anteriores para mí ha ido perdiendo fuerza poco a poco y no lo he vivido con la intensidad de años anteriores. Eso hacía peligrar que entrase en la lista, pero no podía dejarla fuera por la espectacular edición de este verano.


12. Face Off: el reality de maquilladores y caracterizadores, me supuso una gran sorpresa en su momento y entretiene un montón. Me gusta su dinámica, su presentadora, sus jueces y la manera de desarrollar el concurso. El cast de concursantes también me suele gustar mucho, sobre todo el de la quinta temporada que rescataba concursantes de las ediciones pasadas. Es, junto con The Voice, uno de mis realities favoritos.

martes, 15 de octubre de 2013

(No todo son series I) Top Chef España

Hace dos semanas que se estrenó la versión española de Top Chef y hablando de ella quiero estrenar una sección en el blog llamada "No todo son series" en la que aparecerán programas, realities, concursos y demás programas televisivos que aparecen en mi pantalla.


Tengo que empezar advirtiendo que yo no he visto la edición USA de Top Chef (bueno, miento, en realidad sólo vi la primera temporada de Top Chef Just Desserts, una edición especial en la que se dedicaban sólo a postres) así que no puedo compararla con la española y no sé si es mejor, peor o igual. Lo que ví de Top Chef Just Desserts sí que me gustó, todo tengo que decirlo, aunque en la segunda temporada lo dejé porque no aguantaba a los concursantes. Y ya entrando en lo que nos ocupa, la edición española del reality, hay una cosa que es imposible no destacar y de la que nos damos cuenta antes de empezar a ver el programa. Top Chef España es Alberto Chicote en estado puro. Él es quien lleva el peso de todo el programa tanto como jurado como haciendo las veces de presentador. Esto quiere decir que si te gusta el chef de Pesadilla en la cocina (tengo que dedicarle una entrada pronto) tienes muchas más probabilidades de que te guste Top Chef. Si no aguantas al personaje de Chicote, este no es tu programa. Ya desde las promos y la primera promoción del programa la impresión que me dio fue que él iba a ser la gran atracción y no me equivoqué. Los otros dos jueces, Ángel León y Susi Díaz, están en un discreto segundo plano.


Tengo que reconocer que vi el primer programa con un poco de escepticismo porque ya lo intenté con MasterChef y no funcionó. Sin embargo y para mi sorpresa Top Chef no sólo me entretuvo sino que me hizo pasar un buen rato. Me gustó que inmediatamente después de presentarnos a los 15 concursantes empezaran los giros y las sorpresas: hubo una prueba que los chefs tuvieron que pasar para asegurarse su estancia en el programa y fueron cuatro los eliminados que tuvieron que irse a casa antes de empezar. Me gustó el casting: me declaro fan de Hung Fai y no aguanto a Bárbara. No sé si el nivel que tienen los cocineros profesionales que están en el programa es bueno o no, ni si las recetas que hacen funcionan o no porque no soy una entendida de la cocina y no pretendo serlo, pero creo que no hace falta entender de cocina para disfrutar con Top Chef, ni de saltos de trampolín para ver Splash, ni de música para ver La Voz (o su versión USA que es la que veo yo).

Como digo no soy experta en cocina ni en realities, más bien soy "espectadora de a pie", y entiendo que los seguidores de la edición USA puedan estar decepcionados y al comparar ambas salga perdiendo la española (es lo que me pasa a mí con La Voz y The Voice, cosa de la que hablaré en otro post), pero me apetecía decirlo bien claro: a mí me está gustando y mientras me haga disfrutar y pasar un buen rato seguiré viéndola.

jueves, 7 de julio de 2011

Va de realities

La que está justo detrás de esta pantalla tiene que confesar que hasta hace muy poquito nunca había visto ni un sólo reality. Ni Gran Hermano, ni Operación Triunfo, ni Supervivientes, ni nada de nada. Ni tampoco ningún reality americano de los que tanto oía hablar (Survivors, The Amazing Race, Top Chef...). El caso es que hace unas semanas todo esto cambió con ese estreno de la MTV que era Alaska & Mario.


Desde hace tiempo soy muy fan de Alaska y también de Mario Vaquerizo en cuanto supe de su existencia. Soy fan total del grupo de Mario, las Nancys Rubias, y de todo el petardeo que les rodea. Y en cuanto me enteré de que iban a emitir un reality que mostraría sus vidas diarias y la preparación de su boda ya estaba ansiosa por verlo. Ahora estoy ansiosa porque escuchen nuestras choni plegarias y les concedan una 2ª temporada,porque hasta mi madre opina que es muy aburrido no tenerlos en la tele.


Hace escasos días decidí que era el momento de lanzarme a la piscina de los realities americanos. Total, entretenidos desde luego sí que parecen y en el verano eso se agradece mucho. Así que decidí probar suerte con NY Ink y con Top Chef. Grandísimas y geniales elecciones. ¿Cómo no iba a engancharme a un reality de una tienda de tatuajes en New York? En su momento ví alguno de los capítulos de Miami Ink y ver ahora a Ami James y a otros nuevos tatuadores se agradece mucho. Se está emitiendo la 1ª temporada así que me pondré al día en nada. Eso sí, veo que mis ganas de hacerme otro tatuaje aumentan considerablemente.


Y también he entrado en el mundo de Top Chef. La verdad es que nunca me imaginé que sería tan divertido. Tras pedir opinión por twitter me bajé la edición especial Just Desserts y la 8ª temporada, un All-Stars. Si encuentro alguna más iré viendo, pero en principio igual espero hasta que se estrene la 9ª. Empecé, cómo no, por Top Chef Just Desserts. Malo para mi dieta, pero qué divertido es. Da mucha hambre, eso sí, pero es ideal para lo que me pide el cuerpo en verano: algo divertido, fresco y ligero. Así que al final he acabado cayendo en las redes de los realities... ya veremos cuáles serán los siguientes, si los hay.