El Mentalista es una serie que, desde mi punto de vista, nunca ha sabido encontrar su equilibrio. Puede ser muy buena y puede ser extremadamente aburrida, incluso a veces puede ser ambas cosas dentro del mismo capítulo. Y eso es lo que me hace desesperarme con ella. Los mejores capítulos son, indudablemente, los de la trama de John el Rojo. Es verdad que esta trama está más presente en esta 3ª temporada que en las dos anteriores, pero aun así sigue sin atraparme del todo. El último capítulo emitido antes del parón de Navidad ("Jolly red elf") me aburrió como nunca pensé que lo harían Jane y los suyos. Tuve que pasar casi la mitad del capítulo y ver directamente el final para no morirme de sopor. Últimamente El Mentalista no me está aportando nada, y eso hace peligrar su continuidad en esta pantalla. Más vale que Jane y Lisbon se pongan las pilas porque tengo poco tiempo para seriear, y aunque sea una gran fan de los procedimentales y de las series de polis y demás si sigue así acabaré abandonandola.
Venga, Patrick, avanza un poco más en el asunto de John el Rojo que es lo que todos queremos ver. En serio.
Venga, Patrick, avanza un poco más en el asunto de John el Rojo que es lo que todos queremos ver. En serio.