Mostrando entradas con la etiqueta Friends. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Friends. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2014

Mis comedias favoritas (top 5)

Hace aproximadamente un mes hice un post sobre mis diez procedimentales favoritos y me apetecía hacer lo propio con las comedias, aunque reduciendo un poco la lista porque en general me cuesta bastante más engancharme a una comedia. Así que esta vez serán sólo cinco, terminadas o en emisión. El único criterio es que me han hecho disfrutar, reír a carcajadas y pasar muy buenos ratos. Os dejo con ellas.

Me apetecía empezar con un clásico: Friends. Esa serie que si veo repetida en la tele soy incapaz de quitar. Me he reído mucho con ella e incluso se me ha escapado alguna lagrimilla en algún capítulo. Estos cinco amigos de Nueva York han calado hondo en muchísima gente y han pasado a formar parte de nuestras vidas. Recuerdo cómo me enganché por primera vez a verla con mi hermano, cuando la echaban por enésima vez después de comer. Nos encantó. La vimos tres veces más después de esa. Incluso intentamos engancharnos a Joey, el spin-off, pero no nos daba lo mismo que Friends, así que la dejamos. Es la referencia para las comedias de amigos de los años de después, y si no recordad cuántas veces hemos leído que una serie es o pretende ser "la nueva Friends" (sin ir más lejos creo que la más nombrada como la nueva Friends ha sido How I Met Your Mother). Como la original no hay nada. Y yo seguiré viéndola cada vez que la encuentre por la tele.

Miranda es una genialidad británica. En serio, si no la has visto ¿a qué estás esperando? Tienes que conocer a Miranda: grande en todos los sentidos, patosa a más no poder, con una madre que se avergüenza de ella y no duda en hacerlo patente y darnos algunas de las mejores frases y los mejores momentos de la serie mientras le busca a su hija un trabajo y un novio decentes según su criterio. Además ningún secundario desentona y la serie se vuelve cada vez más genial mientras tú sigues con cara de "WTF" y de "¿Qué acaba de pasar aquí?". En menos de cinco minutos del primer capítulo ya adoraba a Miranda Hart. Y la adoro más cada vez que canta (lo cual afortunadamente sucede mucho). Tengo pendiente un post sobre esta pedazo de serie.

Brooklyn Nine-Nine llegó la temporada pasada y la empecé un poco por "bueno, vamos a ver qué tal" y cuando me quise dar cuenta unas semanas después era de las que esperaba con más ganas en toda la semana. Todos los personajes de esta comisaría tienen puntazos. Jake Peralta y sus estupideces hacen reír a cualquiera y me encantan los líos en los que se mete. Aun así mis preferidos son el capitán Holt y Rosa. Qué mujer. Para mí esta es una de las mejores series de la temporada pasada. 

Faking It, Amy y Karma fingiendo ser lesbianas en el instituto y todos sus malentendidos me hicieron pasar muy buenos momentos en su primera temporada. Ahora han vuelto con la segunda temporada y están en muy buena forma, dándonos más malentendidos y más mentiras en pleno despertar sexual de sus personajes, con hormonas revolucionadas incluidas. No me quiero extender mucho más porque hace poco escribí sobre su primera temporada (aquí).

Raising Hope. Una familia muy rara. Cada vez más, todo hay que decirlo, y cuanto más raros se vuelven más me gustan. Aunque ya ha terminado yo sigo con ella porque es mi comedia de reserva: siempre tiro de ella cuando necesito ver una comedia y ya llevo al día el resto de las que sigo. Criar a Hope es una tarea difícil para el pobre Jimmy, pero con padres como los suyos y con una abuela tan especial (y tan pirada la pobre) no es más fácil aunque sí mucho más divertido. Me va a dar pena llegar al final.

sábado, 29 de mayo de 2010

Mis primeras series

Bueno, igual no las primeras primeras porque tampoco me voy a remontar a mi feliz infancia llena de dibujos animados ni a mi adolescencia viendo ficción nacional (véase Compañeros, Hospital Central, El Comisario... a las que puede que les dedique una entrada en su momento). Más bien me refiero a las que vinieron un poco después y que me convirtieron, realmente, en una seriéfila.

Realmente son todas ellas series con las que ya me he acostumbrado al doblaje español (esas sobremesas de las cenas viendo series con mi madre hacen mucho). Por ejemplo recuerdo haber visto una gran parte de Smallville así, en verano después de cenar. Con Friends también me pasa eso de la costumbre de las voces y el doblaje: después de tragarme todas las repeticiones en Cuatro ya no les asocio otras voces a los protas de una de mis series favoritas. Lo mismo añado con otras series más recientes (o no tanto): Dexter, Buffy Cazavampiros, El Mentalista, Anatomía de Grey y Mujeres Desesperadas. Aunque a estas dos últimas me enganché ya vía portátil por recomendaciones de amigos, todo hay que decirlo.

Ays, qué ganas tengo de que llegue ya por fin mi verano dedicado a ver series, anime y películas... Creo que entonces sí podré saturar el blog de entradas y no como ahora, que apenas tengo tiempo de ver series y mucho menos de escribir sobre ellas. Malditos exámenes universitarios.