sábado, 17 de julio de 2010

Desesperación en Charming

Hoy voy a volver a hablar de mi niña mimada en mi vida seriéfila: Sons of Anarchy. Aun corriendo el riesgo de resultar repetitiva, pero no puedo pasar por alto esa season finale de la segunda temporada.

¡Alerta: spoilers de toda la segunda temporada de SoA!

Una vez puesto el cartelito de spoilers, entremos en materia. Pongo por delante que no he sido capaz de digerir todavía todo lo que esta recta final de la segunda temporada nos ha dejado, pero como por algún lado tengo que empezar, empezaré con Gemma. Mi querida Gemma. Qué grande su evolución en esta segunda temporada, su fragilidad, su humanidad, su fortaleza. Después de esa salvaje violación de "Albification" Gemma se hace más fuerte. Tan fuerte que es capaz de usar su drama para impedir la ruptura definitiva entre Clay y Jax cuando este quiere hacerse nómada. Ella sabe que contándolo conseguirá unirlos de nuevo ante el enemigo común, y por eso vence su miedo y desata esa venganza que tanto esperabamos ver. También me encanta el nuevo papel de Tara, totalmente metida en el club y haciendo caso de los consejos y las enseñanzas de Gemma, que la prepara para ser la queen de los Sons. De una Tara llorosa por la amenaza de despido pasamos a ver a una Tara al más puro estilo Gemma, pegando y amenazando a su jefa para que esta no la eche del hospital. Enorme.

Jax y Clay... bueno, su tensión ha sido increíble esta segunda temporada, estallando cuando Zobelle quema Caracara y Jax, creyendo que ha sido Clay, decide hacerse nómada con la consiguiente tristeza de casi todos, porque a Clay en principio no se le mueve ni un músculo de la cara. El enfrentamiento del padrastro y el legítimo heredero de los Sons ha sido duro, llegando incluso a las manos en aquel capítulo pasado en la cárcel, pero al final se ha saldado con una unión profunda para poder vengar la ultranza a Gemma.

Si con toda la acción de la segunda temporada no fue suficiente, con la season finale se me quedaron los ojos como platos. Stahl, que cada día aumenta mis ganas de patearla, vuelve a ser más cabrona que en sus primeras apariciones y después de cargarse a Edmond, el principito del IRA, le carga su muerte y la muerte de Polly Zobelle a Gemma, autora solo de esta última. Así que tenemos a nuestra old lady huyendo de Charming con Unser para escapar de estos crímenes. Cameron, el padre de Edmond, cegado por la rabia y el dolor decide llevarse a Abel como compensación y mata al novato en el intento. Con lo simpático que me caía el chaval, hay que joderse. Desgarradora esa última escena en el muelle, con Jax gritando y todos viendo como Cameron se lleva a Abel. Grande también la evolución de Opie, que a pesar de perdonarle la vida a Stahl no consigue que recapacite. Está empezado a rehacer su vida y a ser un poco el mismo que antes de la muerte de Donna. Tig, que ya no puede aguantar más los remordimientos, acaba confesándole a Opie que él es el autor de la muerte de Donna y a pesar de llevarse la paliza de su amigo parece que le vamos viendo un lado más humano, si es que eso es posible en él. Otro punto para Chibs, del que no imaginaba su triste pasado, con su mujer Fi y su hija Kerriane en manos de Jimmy, el jefe del IRA... A pesar de su dureza, Chibs a veces es más tierno que un flan, pero sólo si se trata de su hija.

Por último, no puedo acabar esta entrada sin destacar esas escenas de los Sons en formación por la carretera que me ponen los pelos de punta, o la reunión de todos con sus familias en el club y esa sensación de enorme familia que transmiten, la pequeña evolución de Hale y la manera en la que Unser se pone totalmente del lado de los Sons sin importar las consecuencias... En fin. Esta segunda mitad de la temporada está llena de escenas enormes, y esta serie sólo consigue que mi veneración por ella crezca más cada capítulo. Esperemos que el 7 de septiembre llegue pronto y podamos disfrutar de una tercera temporada que promete seguir creciendo.

Larga vida a mis moteros favoritos.

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