martes, 28 de enero de 2014

La esperada vuelta de Pesadilla en la cocina

Ayer fue un gran día para los que echábamos de menos al chef Alberto Chicote, y es que volvió el programa Pesadilla en la Cocina y además lo hizo con una doble entrega. Cierto es que no nos ha dado mucho tiempo a echarle de menos porque hace poco terminó Top Chef, del que era presentador y jurado, pero donde más nos divertimos con Chicote es sin duda en estas visitas a los restaurantes más raros y peor gestionados del país.

Ayer tuvimos de todo: cucarachas (por partida doble, no nos podemos quejar de lo que ya es un clásico) a pesar de que los cocineros habían limpiado las cocinas antes de la llegada del programa, dueños maleducados, dueños sin sangre en las venas, cocineros prepotentes, comida que nadie en su sano juicio se atrevería a probar e incluso la aparición estelar de la Virgen del Rocío. Casi nada.

Aquí Chicote intentando razonar con el dueño maleducado
En el primer programa Chicote se enfrentó a una taberna de Huelva en la que faltan adjetivos para definir al dueño. Inmaduro, maleducado, mentiroso, egocéntrico, incapaz de controlar sus ataques de ira, capaz de dejar el servicio a la mitad porque la Virgen del Rocío "le llamaba", ¿he dicho ya maleducado? Semejante personaje gritaba a todo el mundo y se ponía como un energúmeno con el más mínimo contratiempo. No sé cómo Chicote tuvo tanta paciencia con él ni cómo su marido y sus padres le han aguantado toda la vida. Queda para la historia de la televisión el momento en el que el dueño tiraba platos y destrozaba su local mientras gritaba "me cago en la Virgen del Carmen". No puedo añadir nada más a eso. En honor de este personaje @elhematocritico (grande de twitter comentando tanto Top Chef como este programa) creó el hashtag #ChicotevsHulk, todo un acierto para definir la primera entrega.

Chicote alucinando con la comida oscilante
En el segundo programa el protagonista fue un restaurante ruso en Madrid, creado hace 30 años por uno de los niños de la guerra que ahora se lo ha dejado a su nieta. Ni la nieta ni el marido (pegado todo el rato a la botella) tenían mucha sangre en las venas, pero lo peor eran los cocineros, que se escudaban en que ni los dueños ni Chicote eran rusos y por tanto no conocían la cocina rusa. Igualito que los cocineros del restaurante indio Sagar, que vimos también en el programa. Muy cabezotas además, no hay más que ver al que se despidió porque insistía en que el lomo y el solomillo eran piezas sacadas del cuello del animal y claro, Chicote no le dio la razón. Eso sí, al menos estos cocineros no echaron al chef de su cocina tal y como hicieron los del Sagar.

Pesadilla en la cocina ha vuelto en plena forma para hacernos disfrutar y sufrir a partes iguales. Anunciaban en algunos avances el retorno de Chicote a los restaurantes de las dos temporada pasadas para ver cómo seguían las cosas tras el paso del programa, cosa que me parece todo un acierto y que yo estoy deseando ver. Además este es uno de los programas que gana todavía más comentándolo en twitter mientras lo vamos viendo. Esto del visionado social es todo un invento, ¿verdad? Esperemos que no baje el ritmo del programa para seguir amenizándonos las noches de los lunes.

1 comentario:

  1. Que grande Chicote y que dos buenos programas (para mi gusto) pudimos ver esa noche. El primero simplemente me dejó sin palabras, siempre era un "es así porque yo lo digo y punto" que risas por dios y que lástima de dueño, a su edad y con ese comportamiento digno de un niño de 5 años y lo mejor cuando tuvo que salir la madre a disculparlo ante Chicote...madre mia. Del segundo restaurante me quedo con el tema de los chupitos, menuda pasta en vodka, y con la actitud del cocinero que se piró que me recuerda mucho a la actitud de lso cocineros del restaurante Indio de otra edición. Yo por mi parte creo que veré todos los que pueda que por lo que parece me han vuelto a enganchar y como además los lunes noche no hay nada mejor...

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