miércoles, 5 de octubre de 2011

Monroe, otro gran personaje al estilo británico



Me topé con esta miniserie británica protagonizada por James Nesbitt de casualidad. Como soy una gran fan de las series británicas, que siempre me sorprenden por su gran calidad y el desarrollo de sus personajes, no dudé en ponerme con ella y devoré los 6 episodios (otra característica típica de las series británicas) en muy pocos días.

Monroe es lo que podríamos llamar un drama médico, aunque quizás incluso me atrevería a incluirla en esa difusa y polémica categoría de dramedias. Gabriel Monroe, el prota, es un neurocirujano con un gran ego y una vida familiar un tanto desastrosa. El argumento no es nada nuevo, pero el personaje es grande y todos están muy bien desarrollados y tienen su evolución. A Monroe le deja su mujer y tiene que lidiar con eso y con sus propios líos de una noche, con su hijo recién llegado a la universidad, con su mejor amigo que además es el anestesista de su equipo, con sus dos internos y con la cirujana de cardio con la que tiene una extraña relación amistad-odio. Cada uno de los personajes tiene sus momentos de protagonismo, incluso los pacientes, y por supuesto evolucionan a lo largo de los 6 capis. Monroe hace de su peculiar sentido del humor su rasgo más característico, algo que a veces se adora y a veces saca de quicio.

Esta es una miniserie que no tiene miedo de mostrar imágenes muy explícitas de las operaciones y que tampoco lo tiene a la hora de tratar con las consecuencias de las operaciones de neurocirugía, incluida la muerte. Dadle una oportunidad, que se ve enseguida y se disfruta muchísimo. James Nesbitt es un gran actor, y todavía me queda por disfrutar su papel en otra miniserie británica: Jekyll.

1 comentario: