sábado, 4 de octubre de 2014

Enamorándome de Cold Case

He terminado hace poco la primera temporada de Cold Case y no podía seguir sin escribir un post sobre esta gran serie que hasta ahora me estaba perdiendo. Para mí es uno de los mejores procedimentales que he visto hasta ahora, y no he visto precisamente pocos. Forma parte de la llamada "factoría Bruckheimer": Jerry Bruckheimer es productor de CSI y sus spin-offs en Miami y Nueva York, Without a Trace y la ya mencionada Cold Case, además del reality The Amazing Race US y películas como Armageddon o la saga de Piratas del Caribe. Casi nada, ¿verdad? Yo veo todos los CSIs (bueno, realmente voy por orden y de momento sólo estoy con el CSI original en Las Vegas y Miami, no he empezado todavía con Nueva York pero lo haré)  y tengo pendiente Without a Trace, que seguramente empezaré cuando acabe Cold Case



La serie se centra en la detective Lily Rush y en su compañero Scotty Valens, que son asignados (en el piloto con cierta desgana pero luego ya con mucho más interés) en los llamados casos fríos o casos abiertos, que son casos sin resolver de hace tiempo. Ese tiempo pueden ser cinco años o cincuenta. Realmente Rush tenía otro compañero durante los primeros cinco capítulos, pero en el sexto este se marchó y llegó su nuevo compañero, Valens, que la acompañará el resto de la serie. Estos detectives de la policía de Philadelphia empiezan a escarbar de nuevo en un caso antiguo cuando encuentran una nueva pista, bien porque se ha hecho algún nuevo descubrimiento o porque alguien cambia su versión o les hace llegar algo importante sobre el caso. Además de Rush y Valens, los detectives Vera y Jeffries y el teniente Stillman, el jefe, echan un cable para resolver estos antiguos casos y devolverle la paz a las familias después de tanto tiempo.

¿Por qué Cold Case me parece mucho mejor que los CSI? La respuesta corta y directa sería porque cuenta historias mucho más humanas y se centra más en el lado emotivo de la historia. CSI se centra más en el cómo se hizo y Cold Case le da mucha más importancia al quién y al por qué. El punto fuerte es que tanto Lily Rush como Scotty Valens parecen mucho más humanos y más cercanos que los investigadores de CSI y también lo parecen sus víctimas y sus investigaciones. Las historias suelen ser bastante emotivas, con las víctimas apareciendo al final cuando se detiene a su asesino como si dieran su aprobación y con unos flashbacks muy bien metidos en la historia. Cuando conocemos a un personaje en la actualidad nos lo muestran cómo era en el momento del crimen y van jugando con ambas imágenes todo el capítulo. La música es otro de sus puntos fuertes, siempre muy bien escogida y añadiéndole normalmente drama y emoción al momento.

Conocer a Lily y a Scotty mientras van resolviendo casos antiguos me está dando muy buenos momentos y me alegro de haber descubierto esta serie. No creo que tarde en devorar las seis temporadas que me quedan pero disfrutaré al máximo cada capítulo.

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