miércoles, 3 de febrero de 2016

Contando los días para volver al Ministerio

(¡ATENCIÓN! HAY ALGUNOS SPOILERS DE LA PRIMERA TEMPORADA DE LA SERIE EN ESTE POST)

Imagen de la preciosa cabecera


Si eres fan de una de las series españolas del año 2015 seguramente estarás contando los días que quedan para que llegue el lunes 15 de febrero. Ese lunes tendremos de vuelta a nuestra patrulla favorita y volveremos a sentirnos funcionarios del único Ministerio que nos apasiona.

El Ministerio del Tiempo ha sido una de las grandes apuestas de TVE durante este pasado año y no ha sido para menos. ¿Que todavía no sabes ni un poquito de su argumento? Te pongo al día en un momento: un Ministerio, secreto a ojos de todo el mundo, se encarga de reclutar agentes en distintas épocas para impedir que nadie cambie la historia de nuestro país. 

Fue todo un fenómeno en las redes sociales y a pesar de que hace meses que no se emiten capítulos nuevos las redes siguen más que activas en torno a personajes, pistas de la segunda temporada, noticias... El fenómeno ministérico llegó para quedarse, y tuvo un gran peso en la decisión de la cadena de renovar la serie por otra temporada. Sus datos de audiencia fueron discretos, pero no los visionados a través de la web de RTVE ni los comentarios en las redes. Cada capítulo de la serie conseguía rápidamente varios trending topics en Twitter, donde sus personajes tienen cuentas muy activas, se han abierto grupos en Facebook y hasta se han emitido podcast sobre la serie (Funcionarios del Tiempo, que analizó cada capítulo de la primera temporada, o el espacio El Consulado del Tiempo en el programa de la SER A vivir que son dos días).



Y la verdad es que tanto revuelo mediático no es para menos. Es una serie de gran calidad, que cuida actores, vestuario, ambientación, guiones, y que hace sumergirse al espectador en plena historia de España y conocer a sus personajes más relevantes. Hemos reído con Velázquez, nos hemos enamorado de Lope de Vega, admirado a Picasso y a Lorca y reconocido a Isabel la Católica en un genial momento crossover con la serie de la misma cadena Isabel. Pero su punto fuerte no son sólo los personajes históricos. Todo el Ministerio está lleno de grandes personajes cuya historia nos mantiene pegados a la pantalla. Amelia, una de las primeras mujeres universitarias españolas en el siglo XIX y su lucha por no ser simplemente mujer y madre, cosa que su familia no comprende. Julián, que ha perdido al amor de su vida y no es capaz de aceptarlo y seguir con su vida. Y Alonso, que también se vio separado a dejar a su mujer y a su hijo en el siglo XVI para viajar al presente y servir de nuevo a su patria, aunque de una forma muy diferente a la que estaba acostumbrado. Y no podemos olvidarnos de Salvador Martí, subsecretario del Ministerio, del misterioso Ernesto que nos dio unos momentos enormes en el cuarto capítulo, o de Irene Larra, una agente de armas tomar pero totalmente imprescindible para la serie. Ah, y el bedel que sufre con los partidos de su Atleti, o nuestra adorada Angustias, secretaria, cotilla y con un sentido del humor maravilloso. 

Nos dejaron una season finale llena de preguntas que esperamos ver respondidas en la segunda temporada, pero mentiría si dijese que en este momento casi me apetece más volver a reencontrarme con todos los personajes, ver a qué momentos históricos les tocará viajar para impedir que cambie la historia y a los personajes históricos que les tocará conocer.



Tengo que reconocer que tardé tres semanas en decidirme a darle una oportunidad a esta gran serie. Pero cuando lo hice devoré los tres primeros capítulos en apenas unos días y me encontré totalmente rendida a los pies de la creación de Javier y Pablo Olivares. Con esta serie he reído a carcajadas, he sonreído, me he emocionado y hasta he llorado un poco. Gracias al Ministerio, los lunes se convirtieron en uno de mis días favoritos porque por muy mal que empezase la semana sabía que por la noche podría sentarme delante de la tele y viajar por el tiempo sin moverme del sofá y acompañada de unos personajes que pronto se convirtieron casi en amigos. Los lunes son, y seguirán siendo a partir del día 15 de febrero, una cita muy esperada y con prioridad absoluta delante de la pantalla.



Si todavía no has visto nada de nada tienes más de una semana para ponerte al día y disfrutar por primera vez de las aventuras de la patrulla, o incluso revisionar la primera temporada si te apetece. Si te apasiona la historia es un visionado casi obligado, y si por el contrario nunca te ha llamado la atención es una manera amena y maravillosa de conocer nuestro pasado. Los libros molan, pero El Ministerio del Tiempo mola mucho más.

Nota: los enlaces a los podcast dirigen a iVoox, plataforma donde yo los escucho y descargo. Si sois usuarios de iTunes (yo no lo soy) también los encontraréis allí.